El resultado de una pintura depende más de la preparación que del color que elijas.
Una pared mal limpia, sin masilla, sin lijado o sin imprimación hará que la pintura se vea mal, se levante rápido o tenga manchas.
En esta guía aprenderás paso a paso cómo preparar correctamente las paredes antes de pintar, con métodos reales que usamos en obra para que el acabado sea profesional.
1: Limpieza inicial de la pared
Antes de reparar o pintar, es fundamental limpiar la superficie.
Recomendado:
- Quitar polvo con un paño húmedo
- Limpiar manchas de grasa (especial en cocina)
- Eliminar restos de humo o humedad superficial
- Despegar restos de cinta o adhesivo
Una pared limpia hace que la pintura agarre mejor.
2: Reparar grietas y agujeros
Las paredes casi siempre tienen defectos: agujeros de tacos, grietas finas o golpes.
Proceso básico:
- Abrir la grieta con la espátula (para que agarre bien).
- Aplicar masilla adecuada para interior.
- Dejar secar completamente.
- Revisar si necesita una segunda capa.
Si la pared tiene grietas recurrentes, usar masilla con fibra o malla.
3: Lijado de la superficie
El lijado es uno de los secretos del acabado profesional.
Recomendaciones:
- Usar lija fina (180–220) para suavizar masilla
- Lijar siempre en movimientos circulares suaves
- No lijar demasiado para no marcar la pared
- Retirar polvo con brocha o paño seco
Si la pared tiene pintura brillante, se debe matizar antes con lija para que la nueva pintura agarre.
4: Reparar humedad o moho
La pintura NO tapa la humedad.
Si se pinta encima, volverá a salir.
Pasos:
- Identificar causa (condensación, fuga, filtración)
- Secar completamente
- Aplicar tratamiento antimoho
- Usar pintura adecuada para zonas húmedas
Si hay filtración real, reparar antes de pintar.
5: Desprendimientos o pintura suelta
Si la pintura se levanta al tocarla, hay un problema en la base.
Solución:
- Raspar la pintura suelta
- Aplicar sellador o fijador
- Reparar con masilla
- Lijar y volver a sellar si es necesario
No pintar encima de pintura que se cae: será peor.
— Apartado 6: Aplicar imprimación o sellador
La imprimación es la base que hace que la pintura cubra mejor y dure más.
Usarla en estos casos:
- Paredes nuevas
- Paredes muy secas
- Paredes con manchas
- Paredes con masilla reciente
- Paredes muy absorbentes
Ventajas:
- Menos pintura en manos siguientes
- Mayor uniformidad
- Evita manchas
- Mejora adherencia
7: Protección de suelo y muebles
Un paso básico que mucha gente ignora.
Recomendado:
- Plástico o papel especial de pintor
- Cinta de carrocero de calidad
- Cubrir muebles por completo
- Desmontar cuadros y enchufes si es posible
La limpieza posterior será mucho más fácil.
8: Revisión final antes de pintar
Antes de abrir la pintura, revisa:
- Masilla seca
- Lijado uniforme
- Sin polvo en la pared
- Sin manchas de humedad activa
- Cinta bien colocada
- Pared limpia
- Imprimación aplicada si era necesaria
Este control te garantiza un acabado profesional.
Preparar correctamente las paredes antes de pintar es la clave para que el acabado sea duradero, uniforme y profesional.
La pintura solo hace su trabajo si la base está en buen estado.
Si quieres que revise tu pared, qué materiales usar o qué pasos seguir según tu caso:
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