Errores comunes al elegir materiales en una reforma y cómo evitarlos

1. Comprar materiales solo por precio (ni el más barato ni el más caro)

Uno de los errores más frecuentes es elegir lo más económico pensando que “para lo que es, vale”.
El problema es que los materiales más baratos suelen durar menos, ser más difíciles de trabajar o tener peores acabados.

Pero tampoco significa que lo más caro sea lo mejor.

Si necesitas materiales que funcionen bien y no te compliquen la reforma, aquí tienes una selección basada en resultados reales:

Si estás en esta situación y vas a reformar, puedes consultar tu caso antes de continuar.

Cómo evitarlo

  • Compara precio-calidad, no solo precio.
  • Mira opiniones reales de otros usuarios.
  • Revisa garantías o certificaciones del producto.
  • Decide según el uso: zonas húmedas, zonas de paso, interior/exterior.

2. No verificar si el material es adecuado para la zona

Muchas veces se elige un material solo por su aspecto.
Pero cada zona de la casa tiene necesidades distintas: humedad, calor, golpes, desgaste…

Ejemplos típicos:

  • Colocar suelo laminado no apto para baños.
  • Elegir pintura interior en una terraza.
  • Usar adhesivos o selladores no compatibles.

Cómo evitarlo

  • Lee siempre si el material es apto para el uso que necesitas.
  • Pregunta por resistencia al agua, humedad, golpes y desgaste.
  • Usa materiales con certificación para zonas específicas.

3. Comprar sin medir correctamente

Medir mal significa dos problemas:

  • Te puedes quedar corto.
  • O puedes gastar más comprando de más.

Ambas situaciones son comunes.

Cómo evitarlo

  • Toma las medidas dos veces.
  • Anota todo (no confíes en recordar).
  • Considera desperdicio: 5% a 10% según el material.
  • Revisa las unidades: m², litros, metros lineales, etc.

4. Elegir materiales solo por estética sin considerar mantenimiento

Muchos materiales quedan muy bonitos el primer día… y luego requieren cuidados constantes para mantener su aspecto.

Ejemplos:

  • Suelos muy porosos que se manchan con facilidad.
  • Encimeras delicadas que se rayan.
  • Pinturas claras que se ensucian rápido.

Cómo evitarlo

  • Pregunta cuánto mantenimiento requieren.
  • Elige acabados prácticos si el espacio se usa mucho.
  • Compara alternativas más duraderas con aspecto similar.

5. No considerar la compatibilidad entre materiales

A veces se combinan materiales que no funcionan bien juntos.

Ejemplos:

  • Adhesivos que no funcionan con determinados revestimientos.
  • Selladores inadecuados para superficies lisas.
  • Pinturas incompatibles con la capa anterior.

Cómo evitarlo

  • Revisa siempre la ficha técnica.
  • Consulta al profesional o vendedor antes de comprar.
  • Si tienes dudas, prueba una pequeña sección antes de aplicar todo.

6. No calcular el peso o resistencia necesaria

Un material puede ser bonito, pero no adecuado para soportar peso, humedad, calor o tránsito.

Ejemplos:

  • Colocar estanterías pesadas en tabiques débiles.
  • Elegir yeso donde se necesita cemento.
  • Fijar muebles sin el tipo de taco adecuado.

Cómo evitarlo

  • Conoce el tipo de pared o superficie donde irán instalados.
  • Elige anclajes adecuados al peso.
  • Evita improvisaciones en elementos que deben ser fuertes.

7. No revisar disponibilidad del material antes de empezar

Un error muy común: comprar una parte de los materiales y luego descubrir que no quedan más en stock o que el lote cambió de tono.

Cómo evitarlo

  • Asegúrate de que la tienda tenga stock suficiente.
  • Si es un pedido especial, confirma tiempos de entrega.
  • Compra todo el material del mismo lote si es posible.

8. Elegir materiales sin considerar el tiempo de instalación

Algunos materiales requieren más tiempo de trabajo, preparación o secado.

Esto puede retrasar la reforma si no lo tienes en cuenta.

Cómo evitarlo

  • Revisa los tiempos de secado o curado.
  • Planifica las tareas según las necesidades de cada material.
  • No compres materiales complicados si tienes poco tiempo.

9. No consultar a un profesional antes de comprar

Este error es más común de lo que parece.
Las fotos online pueden ser engañosas y muchas veces hay detalles que solo un profesional detecta.

Cómo evitarlo

  • Si tienes dudas, pide una segunda opinión.
  • Muestra fotos del espacio y de los materiales elegidos.
  • Pregunta antes de comprar, no después.

10. No pensar en la durabilidad a largo plazo

A veces se elige algo solo porque “queda bonito ahora”, pero en pocos meses pierde color, se raya o se deteriora.

Cómo evitarlo

  • Revisa la garantía de fábrica.
  • Compara la resistencia entre distintas marcas.
  • Elige materiales adaptados al uso real del espacio.

Conclusión

Elegir buenos materiales es clave para que una reforma sea duradera, estética y sin sorpresas. Evitar estos errores te ayudará a ahorrar dinero, tiempo y frustraciones.
Con un poco de planificación y revisando detalles antes de comprar, puedes conseguir un resultado mucho más profesional.


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