Uno de los errores más comunes en una reforma pequeña es comprar materiales de más o quedarse corto. Ambas situaciones cuestan dinero y tiempo. Comprar de más genera gasto innecesario, y quedarse corto obliga a pausar la obra para volver a la tienda, lo que puede retrasar el proyecto varios días. Por eso es fundamental aprender a calcular correctamente los materiales antes de empezar.
Si estás en esta situación y vas a reformar, puedes consultar tu caso antes de continuar.
El primer paso para calcular materiales es medir bien el espacio. En pintura, multiplica el ancho por el alto de cada pared y suma todas las superficies. Luego descuenta puertas y ventanas para no malgastar producto. La mayoría de pinturas de calidad cubren entre 8 y 12 metros cuadrados por litro, aunque esto puede variar según la porosidad de la pared. Por eso siempre es recomendable comprar un poco más para retoques.
En suelos, la medición es más sencilla: mide largo por ancho de la habitación y añade entre un 5% y un 10% extra para recortes, esquinas y pérdidas. En suelos vinílicos en clic, este extra es imprescindible porque las piezas deben encajar y es normal perder algunas en los bordes. En cocinas o pasillos estrechos, el porcentaje puede subir al 12%.
Para masilla, el cálculo depende del estado de la pared. Si solo hay pequeños agujeros o imperfecciones, un bote pequeño puede ser suficiente. Pero si las paredes necesitan alisado general, lo recomendable es calcular aproximadamente 1 kg por metro cuadrado en paredes muy deterioradas. Si no estás seguro del estado real, es mejor tener un poco más porque la masilla rinde menos de lo que la gente cree.
En imprimación o sellador, se calcula igual que la pintura, pero normalmente rinde más por litro. Aun así, en paredes muy secas, nuevas o con masilla, absorberán mucho producto, por lo que conviene tener un margen extra. Es mejor aplicar imprimación que usar tres capas de pintura para cubrir.
Para herramientas, lo recomendable es tener una lista base: rodillo, bandeja, brocha, cinta de carrocero, cúter, espátulas, lijas, taco de goma para suelo vinílico, metro y lápiz. Estos elementos no requieren cálculo, pero sí planificación. Tener todas las herramientas correctas desde el inicio ahorra mucho tiempo y evita interrupciones.
Otra recomendación importante es revisar el estado actual del espacio antes de comprar. Una pared con humedad necesitará tratamiento especial antes de pintar. Un suelo irregular requerirá nivelación antes de instalar vinilo. Y una cocina con grasa en las paredes necesitará un limpiador previo. Todos estos puntos alteran la cantidad de materiales necesarios.
Finalmente, anota siempre las mediciones y crea una lista organizada antes de ir a comprar. Muchos retrasos y gastos extra ocurren simplemente porque no se llevó un plan claro al momento de adquirir los materiales. Un cálculo preciso evita contratiempos y permite que la reforma avance de forma fluida.
Si quieres que calculemos juntos la cantidad exacta de pintura, vinilo, masilla o herramientas para tu reforma, puedes reservar una asesoría personalizada. Te ayudo a evitar compras innecesarias y a elegir los materiales adecuados para tu proyecto.
